miércoles, 14 de abril de 2010

La nueva

Hace unos días escribrí dos post. Uno tenía como excusa el agradecimiento a quienes me acompañan y el otro, producto de un sábado no del todo bueno encerrada en casa.
Los agradecimientos del primero continúan. La apatía del sábado (con su consiguiente post) pude modificarla.
El domingo se produjo otro pequeño cambio en mi vida.
Se juntaba un grupo de mujeres a hacer deportes y sociales. Entre ellas, una mujer que me gustaba. Dos muy buenas excusas para querer ir a ese lugar.
Llegué acompañada por alguien que me ayudó mucho en este tiempo.
Conocí, conversé, me reí, jugué (5 minutos aguantó mi cuerpo). Hice sociales.
Comprobé lo que ya sabía (pero que hacía rato no ponía en práctica): que si estoy cómoda puedo relacionarme tranquilamente y hasta resultar agradable.

¿La muchacha? En su mundo... Y si bien mi intención era verla, me la pasé conversando con otras mujeres en mi misma situación: con muchas ganas de hacer amigas. El resto, puede esperar...

domingo, 11 de abril de 2010

Espera

Tengo una particularidad (muchas, pero en este momento una sola me ocupa):
Sé esperar.
Para muchos puede ser una virtud, yo tomo esto como un gran defecto en mi.
Sé esperar pacientemente mi turno cuando hago un trámite.
Sé esperar el llamado por el apellido para la consulta médica.
Sé esperar un buen día de sol después de una terrible tormenta.
Sé esperar lo bueno que la vida ofrece después de un día de mierda.
Hasta acá lo que me pasa no sería tan grave...

La espera se transforma en algo negativo cuando espero hasta para tener una salida de fin de semana (aclaro que no me gusta salir sola).
En mi anterior vida (por nombrarla de alguna manera) no me fue del todo mal. Mis amigos siempre me llamaron para hacer programa. Siempre que hicieron algo y pude salir, lo hice.
Las cosas cambiaron y hoy a pesar de que me siguen llamando tengo la necesidad de hacer otras cosas. Salir con otra gente, conocer otros lugares, conversar de las cosas que me pasan, descubrir (observar) cómo se hace para estar acompañada.
Fueron años de estar acostumbrada a que me llamen, a que me inviten, a que me levanten.

Hoy siento que estoy del otro lado y que todas esas cosas deberían correr por mi cuenta. Y sin embargo sigo esperando...

viernes, 9 de abril de 2010

Vida sana...

Hoy me levanté más temprano que de costumbre y me dispuse a hacer lo que nunca puedo:
Ejercicio.
Así, abandoné el auto para caminar hacia mi trabajo (unas 35 cuadras).
Durante el viaje me dediqué a hacer lo mismo que hacía hace 15 años cuando caminaba mucho.
Miraba personas y pensaba cuantas de ellas despertaban en mi ganas de pasar un rato agradable (léase: conversar, conocerla y acostarme con esa persona).
Más allá de los años, existen diferencias con aquellas miradas mías de hace 15 años:
1) Hoy mis ojos se dirigían hacia las mujeres.
2) Sólo llamó mi atención un 12,5% de las damas visualizadas.

Qué quiere decir esto:
1) Que mi libido debe estar muy baja (cosa que no creo y que podemos discutir largo y tendido)
2) Que a la "vejez", viruela, estoy demasiado exigente.
Ahora si del 100% me quedo tan sólo con el 12,5%. Si de ese 12,5% probablemente el 10.5% es heterosexual y si del 2% que me queda yo formo parte de las mujeres que no llaman su atención... Voy muerta.

miércoles, 7 de abril de 2010

En la flor de la edad...

Cuando tenía 20 años escuchaba que la mejor edad de la mujer era entre los 30 y los 40.
Ya en los 30, me aseguraron que la mejor edad era entre los 40 y 50...
¿Que quiere decir esto?
1) Que siempre llego tarde a la "flor de la edad".
2) Que las mujeres en las que me fijo nunca están en su mejor década...
O reformulamos las cosas o me resigno a seguir mirando a las que están pasando su peor momento.

lunes, 5 de abril de 2010

Guía moderna de la mujer básica

(o claves para reconocerlas en la multitud )

Si le gusta alguien, se queda mirándola sin poder reaccionar.
Mientras tanto ve como a escasos metros le hacen el verso y se quedan con la muchacha en cuestión.
El sí es sí y el no es no. Pero en su vocabulario predomina el NO:
no quiero, no puedo, no me animo, no se va a fijar en mi, no gusto.
Vueltera hasta el cansancio (ajeno y propio)cuando por fin se anima a hablarle a alguien lo hace de manera tan elemental (básica) que puede sonar bestial lo que dice y ella desagradable.
Sagaz pero pelotuda.
Ansiosa pero dormida.
Muy teórica pero poco práctica.
Su timidez se confunde con arrogancia.
Descolgada, desubicada, desquiciada, desorbitada, deshidratada, despeinada, desdichada.
Se la suele encontrar mirando (siempre) a la mujer equivocada.
De lejos puede confundírsela con un potus.
Su muletilla: "No tengo suerte".

sábado, 3 de abril de 2010

...

Quienes se han tomado la molestia de leer gran parte de las cosas que escribo y quienes me han conocido más allá del blog, saben perfectamente de donde vengo.
Por si todavía alguien no lo leyó, no lo descubrió o recién conoce el blog, les cuento que vengo de un largo pasado heterosexual con matrimonio incluido.
Y que un día, hace ya un par de años (producto de la no casualidad porque yo la estaba buscando), apareció una mujer que me cambió la vida.
Al principio me sentía rara. Me pedía permiso una y mil veces para estar con ella. Después de estar juntas me preguntaba "¿qué hice?" y pasaban por mi cabeza todas las imagenes de ese encuentro y me invadía la culpa. Pero me gustaba tanto que no podía dejarla.
Le quemé la cabeza a una amiga hetero a la que sólo podía contarle una parte. Ella me contaba con lujo de detalles lo que hacía con cada uno de sus amantes y yo... No podía ni siquiera contarle lo que me había movilizado ese primer beso. No tenía con quien compartir las ganas que tenía de tocarla y menos quien me dijera cómo hacerlo.
Desde hace casi un año escribo este blog y cuando me pongo seria (pocas veces) recibo el apoyo, los consejos de uds.
A partir del blog conocí gente que me aguantó, me escuchó, se exasperó con mis planteos y hasta me "sacó" a pasear.
Todo eso ayudó a que hoy me sienta tranquila, absolutamente segura de lo que quiero, y que de a poco tenga ganas de contarle al mundo que no es que dejé de soñar, pensar, desear y amar, solo que a partir de ahora mi cabeza la ocupan las mujeres.
¿Y por qué cuento esto? Simplemente porque mi vida va cambiando. Y hoy puedo sorprenderme (gratamente) mirando mujeres.
También lo escribo como una buena excusa para darles las gracias.

jueves, 1 de abril de 2010

Guía básica para la mujer moderna

Cuando quieras decir SI, decí NO.
Cuando alguien te gusta, tratala con indiferencia.
Si querés conseguir a alguien, besate con otra.
Cuando conseguiste a la chica que querés, tratala mal que seguro le encanta.
Si te miran, mirá. Cuando se te acercan rajá.
Comunicate via msn con total fluidez.
En persona dos palabras alcanzan (hola y chau).
Besate con una, besate con otra pero andate con otra.
Cuanto más te busca, menos interesante tiene que resultarte la chica.
El gran desafío es la que no te da ni la hora.
Convencelas desde el discurso que sos segura, independiente e inteligente.
No des lástima porque resta.
Mostrate positiva.
Habiendo tanto sushi nunca comas merluza ni bacalao.
Si por necesidad o preferencia comés, que no se sepa.
Hablá cool, vestí cool, coge cool.
Hacé escuela: contale a las demás sobre tus millones de conquistas.
Obviá, lógicamente, el 87% que te dijo que no.
No te regales ni aunque alcances los 100 grados.